miércoles, 20 de julio de 2022

Maldonado, Acúfenos

 María Rosa Maldonado

ACÚFENOS Kriller 71, 2022

 

esto es lo que sé

 

conozco la sangre y el espíritu

el mar universal   sus electrones potenciales

el entrelazamiento    de un macizo de adelfas

con alfa del centauro

 

y sé que el principio de la luz    fue el agua

pues son la misma cosa:

 

pensamiento del dios    sueño del dios

lo que se extiende     siempre indescifrable

sobre la blanca planicie de la nada

 

conozco la circunferencia del día    y de los cielos

la amable visita de las nubes

el grano de mostaza

la numerable     arena

donde crece  -contra la sal y el viento- la arenaria de mar

 

sus flores   delicadas y expuestas

 

sé de las noches claras   los fondos abisales

lo que aparece   y no puede   entenderse

 

la terrible delicia de estar vivo

lo incorruptible

 

y la virtud de la fugacidad


EN CUANTO A LA COSA EN SI


en cuanto a la cosa en si

la hormiga la transporta

sin susto

asida con la boca


camina ligera   ligera   sobre la ciénaga del ser

entre la nada y otra vez la nada

a recoger muestras de dios

y hacer con ellas su comida


desconoce su propia oscuridad

pero habla en lenguas

de mayor antigüedad que el arameo


no necesita llegar a la luna:    forma parte de ella


su corazón -largo tubo dorsal por donde fluye la hemolinfa-

es mas sabio que el tractatus de wittgenstein




Laura Quintana, crítica a Byung-Chul Han, inmunitarismo

 Por lo pronto, me concentraré en irradiaciones del primer modelo, al que he llamado «lógica inmunitaria». Pero, antes de trazar algunas de sus constelaciones afectivas, cuestionaré la posición de Byung-Chul Han, ya que este, en su lectura de la «sociedad del cansancio», niega que hoy en día operen de manera significativa formas de protección ligadas con la lógica inmunitaria. Más exactamente, a su modo de ver: 

"Hoy en día, la sociedad incurre de manera progresiva en una constelación que se sustrae por completo del esquema de organización y resistencia inmunológicas. Se caracteriza por la desaparición de la otredad y la extrañeza. La otredad es la categoría fundamental de la inmunología. Cada reacción inmunológica es una reacción frente a la otredad. Pero en la actualidad, en lugar de esta, comparece la diferencia, que no produce ninguna reacción inmunitaria." (Han, 2017: 13-14) 

Han reduce el sistema inmunológico a su interpretación reactiva-dicotómica (entre el yo y lo otro, el afuera y el adentro), y la lee desde un esquema de «negatividad dialéctica», para el cual se trata de defender lo propio, la identidad, de un otro que lo penetra e intenta negarlo.8 La defensa se realiza entonces como una «autoafirmación inmunológica» en la que se produce la negación de esa negación. También en las formas de «profilaxis inmunológica», como en la vacunación, se produciría esta doble negación solo que mediante una forma controlada del riesgo, al insertar pequeños trazos de un otro (en este caso el virus), que no amenaza realmente la vida, pero que induce al movimiento de autoafirmación mediante la generación de anticuerpos (Han, 2017: 15). Y este esquema se puede extrapolar del campo biológico al campo político, en movimientos de mutua retroalimentación que producen una lógica a veces exacerbadamente defensiva. Para una tal lógica lo otro, con respecto a una identidad social, se puede fijar como una amenaza que desencadena distintos dispositivos de seguridad, que incluyen vallas, fronteras, identificaciones, regulaciones, en las que el otro tiende a aparecer como un enemigo que se ha de reducir y eliminar. Esto se da sobre todo mediante estrategias que permitan desarmar su peligrosidad o neutralizarlo, hacerlo menos amenazador y finalmente reintegrarlo, de modo que ya no valga realmente como alteridad.

...

En todo caso, cuando la pandemia «ataca», como sucedió con el Covid-19, el despliegue de múltiples mecanismos inmunológicos es evidente, sobre todo leídos desde las versiones populares militaristas, pues muchos hablaban del virus como «enemigo» y «amenaza», y comparaban la crisis con una situación de guerra, que exigiría la activación de todos los mecanismos de defensa en la unión consensual contra el enemigo común.

 Ante esta situación, Han se ve obligado a desplegar algunos artificios argumentativos para llegar a afirmaciones como estas: 

"Pues bien, en medio de esta sociedad tan debilitada inmunológicamente a causa del capitalismo global irrumpe de pronto el virus. Llenos de pánico, volvemos a erigir umbrales inmunológicos y a cerrar fronteras. El enemigo ha vuelto. [...] La reacción inmunitaria es tan violenta porque hemos vivido durante mucho tiempo en una sociedad sin enemigos, en una sociedad de la positividad, y ahora el virus se percibe como un terror permanente" (Han, 2020)

 Han pierde de vista, así, los mecanismos inmunitarios que ya venían operando en el capitalismo contemporáneo antes de la pandemia. Por eso, para dar cuenta de cómo se agudizan con esta, tiene que recurrir a la tesis contraintuitiva de la compensación, como si hubiéramos estado tan faltos de lógica inmunitaria que, cuando aparece la pandemia, recurriéramos a ella de una forma muy violenta, que delataría —⁠en medio del pánico por el virus— cuán ausente habría estado. Pero es contraintuitivo que en el mundo prepandemia la lógica inmunitaria haya estado ausente, si se piensa en muchos fenómenos globales, previos a la expansión del Covid-19.

...

La pandemia entonces no reactualiza dispositivos inmunitarios sin vigencia, como piensa Han, sino que exacerba una heterogeneidad de dinámicas de este tipo que funcionan —⁠algunas desde hace tiempo y otras más recientemente— en el mundo que habitamos, intensificando algunas de sus tendencias y acentuando otras.

Laura Quintana 

Rabia 

Afectos, violencia, inmunidad 

Herder 2021






Annie Le Brun, exceso de realidad, surrealismo, noche

 Si hoy nos detenemos en la riqueza de las aventuras que resultaron del #surrealismo y que nos llegan a través de testimonios, textos o pinturas como sobrecogedores navios desarbolados, podemos medir la amplitud de la tarea a la que se enfrentó la desinformación culta que ahora se hace pasar por autoridad cultural en cualquier parte del mundo. 


Al primer desconcierto respondió un trabajo de largo aliento que, con objeto de hacer desaparecer hasta el recuerdo de una rebeldia siempre presta a llevar a alta mar, se estableció la regla de sólo retener el aspecto cultural de lo que aún zumbaba de las tempestades atravesadas para resurgir también como una botella en el mar, continente a la deriva o buque fantasma... 


No fue tarea sencilla meter en las casillas de la historia del arte sus formas convulsivas, pulidas o destrozadas, que primero hubo que retirar del remolino que las agitaba, luego despojarlas de la espuma de su inconclusión para finalmente extraer las concreciones de la desesperanza que les confería este aire de extravío.


Insisto en el punto porque, contrariamente a lo que suele pensarse, en absoluto se trata de un problema artístico.


En rigor, lo que se juega aquí es nada menos que la existencia de la #noche , de nuestra noche, de esta noche a la que el hombre regresa a diario para vivir muchas veces lo mejor de su vida. Es esta noche la amenazada por ese nuevo activismo cultural que nada parece poder contener.


#annielebrun 

DEL EXCESO DE REALIDAD

FCE 2004

Más de ANNIE  LE BRUN: 

https://cuartaprosa.com/2020/06/29/una-conversacion-con-annie-le-brun/


https://cuartaprosa.com/2020/08/03/annie-le-brun-del-exceso-de-realidad-entrevista-con-katrine-duperou/